{"id":971,"date":"2017-02-28T14:29:45","date_gmt":"2017-02-28T19:29:45","guid":{"rendered":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/?p=971"},"modified":"2017-03-13T20:37:58","modified_gmt":"2017-03-14T01:37:58","slug":"una-voz-quienes-no-hablan-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/?p=971","title":{"rendered":"Una voz para quienes no hablan"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/ppal-entrada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-967 size-full\" src=\"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/ppal-entrada.jpg\" alt=\"\" width=\"792\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/ppal-entrada.jpg 792w, https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/ppal-entrada-300x135.jpg 300w, https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/ppal-entrada-768x345.jpg 768w, https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/ppal-entrada-364x164.jpg 364w\" sizes=\"auto, (max-width: 792px) 100vw, 792px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En una fr\u00eda y peque\u00f1a habitaci\u00f3n, atravesando bastos matorrales, se encuentran cinco cachorros de raza pitbull en absoluta oscuridad, sobreviviendo a base de pan y poca agua, atados con cuerdas y durmiendo entre sus propios desechos.<br \/>\nAll\u00ed, adem\u00e1s, los acompa\u00f1a otro perro mestizo de mayor tama\u00f1o, pero no en mejores condiciones. Encadenado a la pared, algo viejo, se le notan los golpes de la vida -o m\u00e1s bien de su due\u00f1a-.<\/p>\n<p>Un mal d\u00eda, la mujer se descuida, la puerta entreabierta de esa oscura habitaci\u00f3n permite entrar a ella un peque\u00f1o rayo de sol al que los cachorros no est\u00e1n muy acostumbrados. Uno de ellos logra escapar de su cautiverio, pero por iron\u00edas de la vida, al conseguir su libertad se topa con la muerte. Sus cuatro hermanos tampoco obtendr\u00e1n, al menos por ahora, la anhelada libertad.<\/p>\n<p>La muerte casi accidental del cachorro est\u00e1 explicada en la repulsi\u00f3n de su due\u00f1a hacia otros animales del sector, y a que ella misma pon\u00eda platicos con veneno para que no invadieran sus predios.<br \/>\nEn el 2016, seg\u00fan el general William Salamanca, director de Protecci\u00f3n y Servicios Especiales de la Polic\u00eda, los casos de maltrato animal cerraron el a\u00f1o en 10.500. <em>(Vea <a href=\"http:\/\/www.eltiempo.com\/politica\/congreso\/maltrato-animal-el-pais-reacciona-contra-casos-de-maltrato-animal\/16018316\">aqu\u00ed<\/a> el art\u00edculo de&nbsp;El Tiempo).<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>La Sociedad Protectora de Animales, quienes ahora se encuentran cumpliendo nada m\u00e1s y nada menos que 100 a\u00f1os; para el&nbsp;2001 ya contaban con entre 500 y 550 animales rescatados, cuando se oblig\u00f3 al Municipio de Medell\u00edn por un fallo de tutela a constru\u00edr el Refugio La Perla.<em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<div>Voy caminando entre barro y un sendero pedregoso e inclinado. Son las 2:35 de la tarde y el sol irradia un calor ardiente como nunca antes lo sent\u00ed en esa monta\u00f1a antioque\u00f1a, localizada en el sector de Bel\u00e9n Altavista parte alta -\u00a1y vaya que bien alta!- trato de huirle al bochorno meti\u00e9ndome bajo el techo de una casa. Es una finca t\u00edpica antioque\u00f1a, con corredores amplios y materas de mil colores colgadas del techo, pintada toda con rojo y blanco.<\/div>\n<div>Me siento en el muro que separa el corredor, aliviada por dos razones: poder huirle al sol y haber llegado a mi destino.<br \/>\nEsa hermosa finquita pertenece a Do\u00f1a \u00c1ngela, una mujer de 74 a\u00f1os que no s\u00f3lo es \u00abla se\u00f1ora de la tienda\u00bb sino el terror de los animales del sector: perros, gatos, caballos, todo lo que se mueva y pueda llegar a entrar en lo que ella define \u00absus tierras\u00bb. Una parcela peque\u00f1a, pero bien temida.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>Cuando al fin recupero el aire perdido por la caminata de 20 minutos, toco a la puerta con gran firmeza. Nadie responde. Grito por la peque\u00f1a ventanilla de la tienda: \u00a1Do\u00f1a \u00c1ngela!&#8230; pero nadie responde.<\/div>\n<div>Me siento nuevamente en el murito, por una hora y cuarenta y tantos minutos.<br \/>\nA punto de perder toda esperanza, aparece do\u00f1a \u00c1ngela subiendo el empedrado. La veo acercarse de lejos y la ansiedad aumenta. Al llegar, ella me saluda con un muy natural:<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><em>&#8211; \u00a1Qu\u00e9 hubo mija!<\/em><br \/>\nYo solo hago una mueca forzada tratando de convertirla en sonrisa y le respondo:<\/div>\n<div><em>-\u00bfC\u00f3mo est\u00e1?<\/em><br \/>\nElla empieza a hablarme sobre todo lo que ha hecho y dejado de hacer en el d\u00eda; pasado un rato y ya muy hastiada, la freno con una pregunta seca y cortante:<\/div>\n<div><em>-\u00bfUsted por qu\u00e9 es que envenena a los animales, no le da pena?<\/em><\/div>\n<div>Ella, at\u00f3nita, no pronunci\u00f3 palabra por al menos 10 segundos, calculo. -Los 10 segundos m\u00e1s eternos de mi vida- luego me dice:<\/div>\n<div><em>&#8211; Hace tiempo yo hac\u00eda cosas malas.<\/em><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>No le gustaba que los animales aleda\u00f1os se metieran a su propiedad porque ten\u00eda que cuidar que no arruinaran la peque\u00f1a huerta que ten\u00eda en su patio, la cual sembraba con sus hijos Juan Pablo y Alexander.<\/div>\n<div>\u00c1ngela con la mano bien puesta en su cara, aunque con cierta risa burlona, expresa la verg\u00fcenza que le provocan las preguntas sobre el tema y sabe que no estuvo bien lo que hac\u00eda; pero \u00bfqued\u00f3 ese modo de actuar en el pasado realmente?.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>Evadi\u00e9ndome a la perfecci\u00f3n, \u00c1ngela se mete a la tienda, y hace como que realiza algo muy importante que no puede esperar. Comienza a mover de lugar tarros de una cosa y otra, haci\u00e9ndose la sorda ante mis cuestionamientos sobre el tema. Entonces la dejo.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>Sigo subiendo por ese camino de barro y piedras, me dirijo hacia la casa de Martha Correa, quien ha vivido junto a \u00c1ngela por m\u00e1s de veinte a\u00f1os y con dolor contradice lo que su vecina afirma.<br \/>\n&#8211;<em>Ella nunca ha dejado de matarnos a los animalitos,<\/em> dice.<\/div>\n<div>\n<p>Martha ten\u00eda un perro de raza French Poodle llamado Mu\u00f1eco y asegura que muri\u00f3 envenenado luego de meterse por los predios de \u00c1ngela.<\/p>\n<p>Al enterarme quise regresar a hablar con \u00c1ngela -conoci\u00e9ndome, m\u00e1s bien reclamarle- pero no fue posible. \u00c1ngela no volvi\u00f3 a dar la cara.<br \/>\nEs cierto que la verg\u00fcenza tiene cara de perro, aunque en este y todos los casos lo considero un insulto para tan nobles seres.<\/p>\n<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>Me quedo sentada en el murito de la casa de \u00c1ngela, arqueo la espalda contra una columnilla de madera pintada de rojo&#8230; all\u00ed acababa todo, o eso pensaba. A poco de desistir e irme, apareci\u00f3 Juan Pablo el hijo de esta mujer. Cruzamos unas cuantas palabras y surgi\u00f3 el tema -bueno, lo hice surgir, muy sutilmente y con tanto rodeo como suelo hacer todo (sarcasmo)-, entonces le dije:<br \/>\n<em>-\u00bfC\u00f3mo es eso que dicen, que su mam\u00e1 envenena a los animales de por aqu\u00ed?<\/em><br \/>\nLa respuesta de \u00e9l me deja m\u00e1s at\u00f3nita de lo que pens\u00e9 que a \u00e9l iba dejarle mi pregunta.<\/div>\n<div><em>-Si, \u00bfc\u00f3mo le parece?<\/em><br \/>\nPor primera vez no s\u00e9 qu\u00e9 decir, y hago un gesto arqueando los hombros.<\/div>\n<div>\u00c9l parece notar mi incomodidad y prosigue.<br \/>\n<em>-Es que est\u00e1 como loca, yo peleaba mucho con ella por eso y por todo, no nos entend\u00edamos y me bot\u00f3 de la casa. A mi mam\u00e1 le echan la culpa de la muerte de por ah\u00ed como&nbsp;6 gatos y varios perros. Pero lo de los animales envenenados es lo de menos.<\/em><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>\u00a1\u00bfQu\u00e9 cosa podr\u00eda ser peor?!<br \/>\nJuan Pablo me lleva por la parte de atr\u00e1s, rodeando la casa. Avanzamos por un pasadillo estrech\u00edsimo, mientras las ramas de los matorrales me golpeaban la cara. Fuimos a dar al patio de atr\u00e1s de la finca, donde hab\u00eda una casucha que \u00e9l llamaba la \u00abpicadora\u00bb,&nbsp;aguant\u00e9 las ganas de salir corriendo, s\u00f3lo porque de aquella casucha empec\u00e9 a escuchar un&nbsp; sonido: Ladridos.<\/div>\n<div>A medida que me acerco los ladridos se hacen m\u00e1s fuertes, m\u00e1s desesperados, como cuando un secuestrado siente un aire de escape &#8230; imagino que as\u00ed lo sintieron.<\/div>\n<div>Al abrir el rechinante port\u00f3n as\u00ed est\u00e1n: encerrados en la fr\u00eda y peque\u00f1a habitaci\u00f3n, en medio de los bastos matorrales que me dieron en la cara, los cuatro cachorros de raza pitbull en absoluta oscuridad.<\/div>\n<div>En esa casucha maloliente se encuentran separados en dos secciones, machos y hembras. Me acerqu\u00e9 a los peque\u00f1os pero temblaban de miedo, trat\u00e9 de ofrecerles mi mano pero dieron un brinco de p\u00e1nico. Resulta que ninguna palabra de afecto puede cambiar en unos minutos tanto tiempo de oscuridad.<\/div>\n<div>Finalmente, mientras Juan Pablo me compart\u00eda la historia del cachorro que muri\u00f3, \u00c1ngela sali\u00f3 para ver qu\u00e9 pasaba. Se mostr\u00f3 tosca y algo agresiva al preguntarle a su hijo qu\u00e9 carajos hac\u00eda.<br \/>\nSal\u00ed de su casa haci\u00e9ndome la sorda ante lo que fuera que me estuviera diciendo mientras caminaba tras de m\u00ed. Cuando al fin me sent\u00ed fuera de su territorio acab\u00e9 con un:<br \/>\n<em>&nbsp;-No crea que voy a dejar as\u00ed.<\/em><br \/>\nLo que ella me&nbsp;respondi\u00f3 con un portazo.<\/div>\n<div>Pero \u00bfc\u00f3mo se podr\u00eda acabar con el c\u00edrculo vicioso de ignorancia, en el que viven quienes maltratan a los animales? \u00bfqu\u00e9 cambios se han dado en la ciudad de Medell\u00edn que apunten a erradicar el maltrato animal? Seg\u00fan Jhon Tabasco, oficial encargado del area de Comunicaciones Estrat\u00e9gicas de la Polic\u00eda Metropolitana, existen toda clase de charlas y eventos que promueve esta entidad en pro de los derechos animales, pero que todo este tema de preocupaci\u00f3n es exagerado.<\/div>\n<blockquote>\n<div><em>\u00abLa situaci\u00f3n de los animales en Medell\u00edn no es tan grave como lo quieren hacer ver (&#8230;) adem\u00e1s, no es que todos los d\u00edas maten o dejen perros amarrados a los \u00e1rboles.\u00bb <\/em><\/div>\n<\/blockquote>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>El se\u00f1or An\u00edbal Vallejo Rend\u00f3n, presidente de la <a href=\"http:\/\/www.sociedadprotectoradeanimales.org\/index.php\/es\/\">Sociedad Protectora de Animales <\/a>de Medell\u00edn hace 30 a\u00f1os y hermano del escritor Fernando Vallejo, se pronunci\u00f3 tambi\u00e9n al respecto.<\/div>\n<blockquote>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><em>&#8211; \u00abNos sentimos incapaces de ver la oleada de cosas que est\u00e1n sucediendo en Medell\u00edn y que tratan de tapar para mostrar una imagen completamente irreal de lo que est\u00e1 pasando con los animales.&nbsp; <\/em><br \/>\n<em>(&#8230;)Ellos (el estado o la municipalidad) est\u00e1n repitiendo lo que la Protectora hizo y los logros obtenidos no son logros de la ciudad de Medell\u00edn, sino de las leyes que ha gestionado la Sociedad Protectora de Animales y quienes me precedieron\u00bb.<\/em><\/div>\n<\/blockquote>\n<div>Son las 5:20 de la tarde, y el fr\u00edo de la monta\u00f1a ya comienza a hacer presencia, parece que va a llover porque se ha ennegrecido el d\u00eda. El sol ya no quema tanto. Yo me voy por el mismo camino de piedras, sendero abajo, con m\u00e1s preguntas que las que ten\u00eda cuando a penas lo recorr\u00eda cuesta arriba. Llegu\u00e9 buscando a una mujer por envenenar a los animales del sector, y me voy con la historia de una mujer que a parte de que reconoce lo del envenenamiento, tambi\u00e9n tiene a varios caninos atrapados en las peores condiciones posibles.<br \/>\nYa se encuentra vigente la denuncia ante Inspecci\u00f3n Ambiental.<br \/>\nNo se ha hecho efectiva ninguna medida contra \u00c1ngela, a\u00fan.<br \/>\nLa situaci\u00f3n de los caninos sigue por definirse&#8230;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>Por lo pronto el orgullo que profesan las entidades sin \u00e1nimo de lucro, como la Sociedad Protectora en su centenario, sigue en aumento puesto que son los encargados de mejorar la vida de muchos de estos seres desde hace a\u00f1os&#8230; antes de que cualquier entidad gubernamental se preocupara de hacerlo.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #999999;\"><em><a style=\"color: #999999;\" href=\"http:\/\/www.freepik.com\/free-photo\/peeking-pup_360772.htm#term=pitbull&amp;page=1&amp;position=17\">Imagen destacada de la entrada: Peeking_Pup_Free_photo&nbsp;descargada de Freepik.com<\/a><\/em><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una fr\u00eda y peque\u00f1a habitaci\u00f3n, atravesando bastos matorrales, se encuentran cinco cachorros de raza pitbull en absoluta oscuridad, sobreviviendo a base de pan y<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":986,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1287],"tags":[111],"class_list":["post-971","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-maltratoanimal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=971"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/971\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1343,"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/971\/revisions\/1343"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/986"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/azulnaranja.ucatolicaluisamigo.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}